miércoles, 18 de octubre de 2017

Casita de cartón para brujitas


 

No hay nada que temer al hacer una casa embrujada, sólo mucha diversión!


Primero reúne los materiales.


















Dos cajas cuadradas de cartón de 90 cm
pintura para casas en colores espeluznantes, pero recomiendo la opción más segura para los niños, pintura vinilica a base de agua
un rodillo para pintura
bandejas de pintura 1-3
un pedazo de tela, hojas o bolsas de basura para proteger la superficie de la pintura
una navaja, cuchilla o un cuchillo dentado (sólo para ser utilizado por un adulto responsable)
cinta adhesiva
pinceles para hacer los detalles de la casa
un lápiz y una regla


Manos a la obra. Crea un frente para esta casa cortando dos de las solapas superiores opuestas en triángulos. Entonces corta el cuadro adicional a la mitad (plegado plano) y ponlo en la parte superior de este frente para crear el techo. Se unen con las tiras de cinta adhesiva. No te preocupes por la cinta que se muestra porque la pintura la cubrirá.

Superpone los techos cortando un ángulo de 30 grados en las esquinas.








 
Después de que el techo esté unido a las paredes de la casa corta las ventanas y puertas. En la ventana de atrás añade la forma de un fantasma, sólo por diversión.

















Luego empieza a pintar. Por supuesto el desorden es inevitable, pero si pegas con cinta adhesiva un pedazo de tela (o seis bolsas de basura en nuestro caso) la limpieza es tan fácil como envolver todo y tirarlo a la basura.


Después pinta las paredes en negro y el techo morado o lila, es el momento para los detalles! Añade algunas cercas blancas en la parte inferior, pero también puedes pintar monstruos o lápidas o lo que se te ocurra.



Espera unas horas hasta que la pintura haya secado completamente y la casa esté lista para jugar en ella. Úsala para decorar tu jardín en Halloween o para una fiesta temática.

Los niños pasarán horas de diversión en la casita de cartón.

Pajaritos de papel








Una bella y muy sencilla actividad para los niños. Puedes usar estos pajaritos para hacer un móvil o para decorar el árbol de Navidad.

Materiales:

Hojas de papel al menos en dos tonos diferentes
Dos cosas redondas para marcar (usé una cubeta de juguete, la parte superior me dio un gran círculo y la parte inferior el círculo más pequeño)
Lápiz, tijeras y pegamento en barra
Para hacer el pajarito:
Traza en las hojas de papel un circulo grande y un pequeño en dos colores diferentes.




Recorta los círculos, el corte debe ser lo más limpio posible.
Dobla los círculos cuidadosamente por la mitad.



Pega el círculo pequeño sobre el círculo grande.
Corta un triángulo y un rectángulo de papel de color, y dobla en medio.


Pega el triángulo doblado en la parte frontal del pajarito como un pico, y el rectángulo en la parte posterior como una cola, asegúrate de que todos los pliegues coincidan.



Usa un marcador para añadir cualquier detalle que desees, como los ojos.

Prueba hacer pajaritos de diferentes colores, tamaños y detalles.



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Las primeras comidas del bebé, las primeras manchas en la ropa


¡Qué divertido es ver al bebé probar sus primeros alimentos semisólidos! Esto sucede alrededor de los 6 meses. Por lo general, las primeras papillas suelen ser de cereal, arroz, algunos purés de frutas o de verduras naranjas. Pero, ¡cómo mancha la ropa!


El pediatra es la persona indicada para dar las recomendaciones acerca de la nueva dieta del bebé, los horarios y algunos trucos para hacerlo comer.

Sin embargo, aunque el momento es uno de los más esperados, cuando el bebé comienza a comer... pronto se convierte en el momento tan temido. Nada se salva de quedar con las “marcas” del bebé y de su forma particular de comer. Así, el tema de las manchas en la ropa y de la higiene del hogar comienza a ser toda una preocupación.

¿Cómo sacar las manchas de la ropa de mi bebé? 

Guía de manchas para la ropa del bebé (y para la de la mamá)
Como regla general, las manchas que deje la comida en la ropa deberán tratarse cuando estén frescas, para obtener un mejor resultado en el proceso de eliminarlas. Pero eso no siempre es posible. Si la mamá no está segura de que el producto no daña la prenda, debe probar su uso primero en una parte no visible y luego actuar sobre la mancha. Tratar de evitar el agua caliente porque, por lo general, fija la suciedad. Para manchas de proteínas, como la yema de huevo, la mamá debe usar un jabón biodegradable.

Si la tela manchada es blanca y de textura natural (como puro algodón) se puede blanquear con lavandina. Si es sintética o mezcla, pueden ponerse amarillas; es mejor un jabón biodegradable. Si la tela es de color, conviene no tratar sólo la mancha sino lavar toda la prenda, ya que puede quedar un manchón decolorado.

Las fibras naturales pueden lavarse a alta temperatura lo que es una gran ayuda para quitar las manchas y la mayoría de ellas sale haciendo un remojo previo antes de lavarla. Las prendas delicadas requieren un tratamiento distinto, ya que se dañan con mucha facilidad. Hay que proceder intentando quitar las manchas con el procedimiento y producto menos agresivo sobre la tela.
  • Frutas: las manchas de frutas, especialmente las de color rojo, pueden dejar una marca permanente si no se las trata a tiempo. Si la mancha está fresca hay que enjuagar con un chorro de agua fría hasta que casi desaparezca. Si queda algo de color se le pueden agregar unas gotas de alcohol o quitamanchas. Si la mancha no está fresca, colocar un paño limpio debajo de la misma y aplicar partes iguales de glicerina con agua tibia con otro trapo. Dejar actuar una hora y luego hacer el mismo proceso que con la mancha fresca. Otra solución para las manchas de frutas es aplicarles limón, que es un blanqueador natural.
  • Salsa de tomate: dejar correr el agua sobre la mancha. Aplicar un quitamanchas antes del lavado.
  • Huevo: quitar el exceso con un trapo blanco humedecido. En una tela lavable pasar una esponja de agua fría y salada. Enjuagar y remojar en jabón biodegradable.
  • Mermelada: todos los residuos que queden deben limpiarse con un trapo húmedo. El lavado debería eliminar la mancha cuando está fresca. Si ya está seca, remojar la tela durante media hora.
  • Remolacha: es una mancha difícil de quitar, ya que el color es fuerte. En tela lavable, enjuagar dejando correr agua fría hasta que desaparezca el color todo lo posible.
  • Grasa: quitar los restos de grasa con papel absorbente. Si la tela es natural, el lavado a alta temperatura y un buen jabón debe eliminarla. Si la tela es delicada, presionar sobre la mancha con un poco de aceite de eucalipto; luego lavar a mano o en lavarropas a baja temperatura. Si sólo está indicada la limpieza a seco en la prenda, pasar una esponja con agua limpia y tibia para quitar el olor. En tapizados, colocar fécula de maíz sobre la mancha hasta que ésta comience a absorberse. Después de 10 minutos, cepillar el talco. Si la grasa no salió del todo, repetir el procedimiento.
  • Leche: si la mancha está fresca, mojarla con agua tibia y luego lavar la prenda como de costumbre (aplicar quitamanchas previamente, si es necesario). Si la mancha está seca, usar un jabón biodegradable.
Algunas recomendaciones útiles para evitar las manchas en la ropa del bebé:


  • Si es verano y hace mucho calor, el bebé puede comer sólo con el pañal puesto.
  • Cuando se incorporan los semisólidos a la dieta del bebé, hay que cambiar el modelo del babero. Se recomienda que tengan mangas, sean bien amplios -le cubren todo el torso hasta el ombligo-, de una tela muy absorbente como toalla y con un forro impermeable para que no se moje la ropa del bebé.
  • Tratar de que la ropa que use el bebé cuando coma en la casa sea la más usada, para que no sea tan penoso si la mancha con jugo de fruta u otro alimento.
  • Un bebé puede tomar de un vaso que no tenga bombilla, si se le ha enseñado a partir de los seis meses a tragar pequeñas cantidades de líquido con cucharita. Pero es casi imposible que no vuelque un vaso de plástico sin manija, demasiado liviano para sus todavía torpes manitos. El primer vaso del bebé tiene que tener cierto peso en su base -vasos que se denominan “involcables”-, o tener una manija por donde él pueda asirlo sin dificultad.
  • Hay que proteger los tapizados de las sillas del comedor  y de los sillones, si el bebé está comiendo cerca. Lo más conveniente es hacerles fundas lavables a todas las sillas del comedor diario.
  • La mamá debe tratar de ponerse ropa cómoda y que no lamente manchar cuando le da de comer al bebé. Es común que los chicos, cuando comienzan a comer con las manos, toquen en el brazo o en el muslo con sus manos sucias de comida, a la persona que les da de comer dejando por lo general, manchas de grasa.
  • Un chico hasta los 4 o 5 años, por más que lo intente, encuentra cierta dificultad a la hora de maniobrar los cubiertos y vasos, o de comer ciertos alimentos. Con lo cual, para evitar situaciones enojosas para mamá y bebé, conviene prevenirlas: utilizar manteles muy lavables o plásticos y servilletas de papel.
  • Siempre que sea posible, tratar de introducir ciertas normas de higiene a la hora de comer, sin atosigar al bebé. De a poco, él mismo las irá incorporando y la mamá se sorprenderá al ver cómo trata de imitarla, limpiándose la boca con su servilleta o pasando su babero por la mesa de comer intentando dejarla.

martes, 17 de octubre de 2017

TIPS PARA CONTROLAR LOS BERRINCHES


Los Berrinches son uno de los recursos que emplean los niños entre uno y cuatro años para expresar su frustración ante distintas circunstancias, ya sea porque algo no les sale como esperaban por no tener las aptitudes necesarias, porque se les impida hacer lo que quieran, estén cansando o no se responda a todas sus demandas tal y como requieren.

El berrinche incluye, por lo general, gritos, llantos, pataleos, e incluso, algún que otro golpe. Por ello provoca el consiguiente nerviosismo y alteración de los padres. Si encima se desencadena en un lugar público y el pequeño molesta a otras personas con su actitud, la situación puede llegar a ser bochornosa.

¿Se pueden evitar los berrinches?

  Algunos psicólogos señalan que estas situaciones no son algo fuera de lo normal: "Se tienen que dar, puesto que los niños hacen estas cosas porque no saben contar qué les pasa". Por eso, los psicologos apunta que la labor de los padres es "guiar su comportamiento y enseñar al niño que esa no es la forma adecuada de expresar su enfado, cansancio o malestar". 

El objetivo debe ser que el niño comprenda que ni con llantos ni con pataleos se consiguen las cosas. De este modo, la principal premisa que deben atender los padres es no ceder, es decir, no claudicar y darle lo que pide para demostrarle así que su estrategia no funciona y que la próxima vez que la utilice ocurrirá lo mismo.

Estrategias para minimizar las rabietas

  • El poder de las palabras: razonar con un niño en medio de una rabieta es una misión imposible; es muy probable que no escuche nada de lo que le digan. Sin embargo, una vez que termine el berrinche, se debe hablar con el pequeño sobre lo ocurrido y enseñarle que las cosas se pueden solucionar por caminos diferentes al pataleo. Si la próxima vez el niño opta por el diálogo en vez de por la rabieta, es fundamental felicitarle por ello.



  • Evitar situaciones peligrosas: los niños que abusan de las rabietas tienden a intensificarlas en determinadas situaciones, como cuando están cansados o tienen hambre. Los padres conocedores de esta circunstancia pueden evitarlas si al detectar estos síntomas en sus hijos les acuestan y les dejan descansar un rato o les dan de comer a la hora adecuada.

  • Más vale prevenir: el conocimiento de las reacciones de sus hijos puede ayudar a los padres a prevenir las situaciones de rabietas. Si ya saben que ante una orden o negativa determinada el niño responderá con un berrinche, es aconsejable anticiparse y dejarles saber que si inician un berrinche entonces abran consecuencias ( Hablamos de irse de la tienda o del lugar donde se encuentran nunca y por ningún motivo se debe recurrir a golpes).

Cuatro consejos imprescindibles

  1. Ante una rabieta, ambos progenitores deben responder por igual. Si uno cede, las estrategias no resultarán efectivas. 
  2. Es preciso mantener la calma y no enfadarse y gritar. De ese modo, solo conseguimos que el niño vea que los padres emulan su actitud.
  3. Disculparse con las personas a quienes el niño molesta con su rabieta y hacer todo lo posible para que estas molestias se minimicen.
  4. Reforzar las actitudes positivas y premiar con gestos de cariño y reconocimiento cuando el niño evite por sí solo las rabietas y actúe de forma adecuada ante una frustración. 

lunes, 16 de octubre de 2017

La sonrisa del bebé


La sonrisa es el primer comportamiento social del bebé y es un indicador del bienestar del bebé. Suele surgir entre la tercera y quinta semana de vida. ¿Cómo te sentiste cuando viste la primera sonrisa de tu bebé? 



“En esta época en la que prestamos tanta atención a lo que nuestros pequeños necesitan, sabemos que como dijo Julián de Ajuriaguerra, neuropsiquiatra infantil francés de origen español (1911-1993), “un cerebro que no es acariciado, no se desarrolla bien”. Esto quiere decir que lo primero que los bebés necesitan para desarrollarse saludablemente y los primeros estímulos que podemos brindarles para que crezcan y logren las adquisiciones esperables en cada etapa son las caricias, las palabras y tonos amorosos, el sostén y las miradas de aprobación de las personas de quienes reciben los primeros cuidados.”


¿Cuándo se ríe el bebé por primera vez? 

La sonrisa social es el primer comportamiento social del bebé. No es lo mismo una mueca o un  gesto, ya que eso sería un reflejo y no una respuesta a otra persona. ¡Aunque, qué lindo es ver cuando está durmiendo y esgrime una sonrisa! El reflejo que puede observarse en las primeras semanas del recién nacido suele llamarse sonrisa angelical. Es un reflejo involuntario que no responde a la sonrisa intencionada como respuesta a un estímulo.
Generalmente, la primera sonrisa social suele surgir entre la tercera o la quinta semana de vida. Al comienzo puede pasar desapercibida, o habrá que mirarlo y hablarle mucho para que la pequeña personita responda con este regalo. Si el bebé no sonríe después de la sexta y octava semana de vida, es información que se debe compartir con el médico pediatra.

La sonrisa de tu hijo es un indicador del bienestar del bebé. Junto con el desarrollo que va adquiriendo con el correr de las semanas está su necesidad de comunicarse. Y sus miradas, sus llantos y sus sonrisas son su manera de manifestarse. A medida que pasa el tiempo, la sonrisa irá aparejada de los movimientos de manos y de piernas. ¡Cómo resistirse a las sonrisas y a las carcajadas de los bebés!
La sonrisa como hito del desarrollo

La aparición de la sonrisa social es un hito muy importante, no sólo en la vida del bebé, sino también en la relación madre-hijo. La construcción del vínculo, en pleno posparto, es intensa y una respuesta tan cariñosa por parte de su recién nacido plenifica, alegra y reconforta.



¿Cómo hago sonreír a mi bebé más seguido?

Las caricias, las palabras cariñosas y los mimos son estímulos que conmueven hasta al más serio. Con mucho diálogo, juegos y amor el bebé seguirá desarrollando sus habilidades para comunicarse con su entorno generando un clima de amor, armonía y alegría.

PINTANDO MONSTRUOS CON LOS DEDOS







MATERIALES
    
pintura lavable no tóxica
    
cartulina blanca
    
cinta
    
ojos saltones
    
pegamento blanco
    
otros adornos



Para comenzar con nuestros monstruos pintor de dedos, puse un poco de pintura en una pieza si la cartulina y luego animé a mi pequeño a frotar y explorar la pintura. Le encantaba romper y deslizar e incluso dibujar círculos en la pintura.


Después de cubrir todo el papel con pintura, lo reemplazaría rápidamente por otro papel. A veces tomábamos un papel en blanco y lo presionábamos sobre el papel pintado para ver qué sucedía. Los colores eran preciosos.
Hablamos sobre nombres de colores y practicamos pedir colores específicos por nombre y también diciendo "más" cuando necesitaba más pintura.

Una vez que terminamos de pintar, agregamos pegamento blanco, ojos saltones y otros adornos para crear bocas. Nos saltamos los brazos y las piernas para este simple arte del monstruo y mi hija está enamorada de sus creaciones.



 
Hilo, cinta, rick rack, e incluso trozos de papel se pueden utilizar para agregar detalles al monstruo. Los niños mayores podrán agregar muchos más detalles a sus monstruos que a los niños pequeños.



Otoño Juego Contando Arañas


Juego Contando Arañas

Aquí hay una idea matemática  para octubre. Este Juego Contando araña es una actividad que hicimos recientemente en mi clase durante un grupo pequeño, y a los niños les encantó. Incluso los niños que generalmente no quieren sentarse y practicar contar ... lo amaron.

Para configurarlo, coloco dos anillos de araña de plástico en una caja de pañuelos vacíos para cada niño del grupo. Tenía un anillo de araña negro y uno naranja en cada caja, y puse algunos crayones de color naranja y negro sobre la mesa.
Para jugar, los niños alcanzaron en la caja sin mirar y sacaron un anillo de araña. Marcaron una araña en su hoja de grabación con el mismo color de crayon. Luego, dejaron caer nuevamente el anillo de araña y lo intentaron de nuevo. Continuaron sacando las arañas y marcándolas hasta que cada una de las páginas estaba marcada. Utilicé el término "marca" la araña porque realmente no importaba cómo lo marcaron; No tiene que estar completamente coloreado dentro de las líneas. Pueden garabatear sobre él o dibujar una X sobre él, o hacer un círculo, o lo que sea que les convenga.



Cuando se marcaron todas las arañas, hice que contaran cuántas negras tenían y cuántas naranjas.